De un día para otro… ¡ya ha nacido! Pero ¿qué le regalamos?

Esta es la típica pregunta aunque hay muchas más. Vamos al Baby Shower ¿qué les llevamos? O, ya ha llegado ese hij@ tan esperad@ ¿qué necesitará? O, asistimos esta vez al Baby Welcome pero ya tienen de todo… ¿con qué podríamos sorprenderles?

Cuando organizamos el baby shower sorpresa a nuestr@s íntim@s amig@s, es difícil acertar con el regalo más idóneo, que no esté repetido, que realmente necesiten o que les guste.

Al final, lo más importante es sorprenderles con algo especial y muy personal. Siempre decimos que, los regalos, acompañados de una bonita dedicatoria dirigida a ell@s, no tienen precio.

Los haces únicos con tus palabras. Para ello, una tarjeta llena de alegría es una buena forma de acompañar cualquier obsequio. Lo conviertes en algo único.

Solemos llevar un regalo para el bebé pero con frecuencia nos olvidamos de la mamá, del papá o de los hermanos. Hacer un regalo conjunto es la gran sorpresa del momento. Ya no va todo dirigido únicamente al pequeño o a la pequeña de la casa sino que ya empezamos a llevarles sorpresas que puedan disfrutar juntos, en familia.

Lo básico que se necesita ya suelen tenerlo en casa con tiempo. En cambio, hay cosas muy prácticas que son grandes detalles que causan sensación.

Los hermanos mayores viven un cambio radical en sus vidas con la nueva llegada.

Así que.. ¡qué mejor que llevarles algo a ellos también! Nosotras apostamos por el pijama como regalo especial a elegir, por varias razones.

El pijama es hogar. ¿En qué otro sitio estamos mejor que en casa? Y, ¿dónde sino para ir en pijama? ¡En casa, por supuesto!

Es donde convivimos con nuestros hermanos, nos divertimos y también nos peleamos. El momento de ir a dormir es especial. Muchas veces compartimos el cuento antes de irnos a la cama, en pijama como no. ¡Cuántas veces hacemos guerra de almohadas en la habitación… en pijama! También nos metemos juntos en la cama. Y, el fin de semana, nos despertamos en silencio, cerramos la puerta y nos ponemos a jugar sin que nos oigan papá y mamá, papá y papi, mamá y mami o, simplemente, papá o mamá.

Así que…. Shhhhhhh a dormir.