Ahora que se acercan las fiestas navideñas, nos vienen muchas cosas a la mente. El tiempo ¡ha volado! Estábamos hace nada colgando fotos del verano, volviendo de las vacaciones, empezando el trimestre, aprovechando puentes y días de fiesta como agua de mayo. Y, de repente, ¡ya es Navidad!
Ese ajetreo y vaivenes del otoño nos han tenido tan entretenidos que ya es, prácticamente, invierno. Por fin llegó la lluvia.

También ha llegado el frío que nos tiene congelados en todas partes. Las luces, los regalos, los sentimientos, las vacaciones, los viajes, los colores, la organización de con quién y dónde pasaremos las fiestas…

Si estás embarazada y llega antes de Navidad estarás deseando celebrarlas con una nueva personita. Si estás embarazada y lo esperáis para después de las fiestas… estarás pensando cuánto podrás controlarte ante semejantes despliegues gastronómicos. Si, en cambio, estás esperando una llamada para lanzarte al encuentro de un bebé que ya ha nacido en otro lugar del mundo… Estarás deseando que estas fiestas sean las primeras. Las primeras juntos. Abrazados y dándoos el inmenso cariño que tenéis para dar.

Estas fiestas serán las últimas sin él o ella, o las primeras con él o con ella. Esa es la magia. La magia de la Navidad. Tú eres la maga. Tú eres el mago. Eres la persona que consigue que cada momento sea especial para ti y para él o para ti y para ella. Eres la persona que va a darle alas para acompañarle en este sueño hecho realidad.

El baby shower nos recuerda ese calor del hogar. El que huele a familia. A amigos. El de los que nos rodean y con los que nos gusta estar. Sea quienes sean. Da igual cuántos seamos porque lo verdaderamente importante es la intensidad. Unos van y otros vienen. Pero los momentos compartidos son los que quedan en el recuerdo. Los abrazos son irrepetibles. Y cuando eliges ser abrazado por alguien a quien amas o cuando recibes un abrazo eterno, sabes que todo, absolutamente todo, queda en la memoria.

¡Qué alegría contar con una nueva personita en el calor del hogar!

 

Seguimos celebrando. Juntos.